Translate

Mostrando las entradas con la etiqueta Castidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Castidad. Mostrar todas las entradas

martes, 1 de julio de 2014

Los limpios son auténticamente libres

Para estar en la presencia de nuestro Señor, tenemos que tener las manos sin pecado y un corazón limpio. Por eso Santiago apóstol advertía a los cristianos en su carta: Acercaos a Dios y él se acercará a vosotros. Purificaos, pecadores, las manos; limpiad los corazones, hombres irresolutos (St 4,8). “Manos” se refiere a las acciones exteriores, mientras que “corazones” hace referencia a los pensamientos internos y las intenciones. Ambos tienen que estar limpios ante nuestro Señor; si nos limpiamos por dentro, nuestros actos también serán puros (Mt 23,25-26).

Un corazón limpio no sólo nos permite acercarnos a Dios, sino que también tiene otros beneficios maravillosos. Por ejemplo, puede restaurar en ti la alegría de vivir, la cual tiende a quedar destruida por la impureza:

La “libertad”, tan exaltada por el movimiento hippie, se encuentra solamente en los que son limpios de corazón. Los limpios de corazón son libres. Ellos viven realmente en tres dimensiones.

El placer es una dimensión, en el plano de lo físico. Los limpios de corazón son capaces de vivir intensamente en todos los planos, con una plena conciencia del mundo, de la música, de las flores, de los niños, amigos, y de toda la vida sobrenatural. Aquellos de corazón sucio se van volviendo cada vez más ciegos para percibir las dimensiones del amor y la belleza.

Un corazón limpio nos libera de los problemas del sexo, y lo hace como dándonos un par de alas gigantes, alas invisibles para quienes nos rodean, pero que nos permiten elevarnos en el cielo de la libertad como una gran águila en vuelo, aterrizando como queramos, eligiendo los aires que queramos respirar, los escenarios que queramos contemplar, el lugar donde queramos anidar. Un corazón limpio es la llave para entrar en la libertad de los hijos de Dios.

¿Esto implica que, habiendo logrado la limpieza de corazón, estemos exentos de todo peligro, y seamos libres para volar a cualquier lugar, por ejemplo hacia zonas de tentaciones sexuales como son ciertos libros, música, espectáculos, radio, cine o televisión? ¡Nunca! Nuestro Señor, que advirtió a los apóstoles diciéndoles “Oren y velen sin cesar para no caer en tentación”, jamás recomendaría una imprudente aventura a nosotros, que somos almas pequeñas.

Por el contrario, la limpieza de corazón actúa como una luz a nuestra conciencia, como un fuerte impulso hacia el bien, y como un camino directo hacia la alegre libertad en Dios. Es la limpieza la que nos advierte dónde se necesita andar con cuidado, la que nos motiva cuando el miedo nos paraliza, la que nos protege con un escudo de luz cuando, en la inocencia, vagamos entre el humo y entre los peligros inmediatos de la concupiscencia.

Un corazón limpio es prudente. Si no lo fuera, ¿cómo podría estar limpio? Un corazón limpio no se confunde en dudas. Es libre. Y curiosamente, con esa libertad viene una felicidad general que el sexo promete, pero que es incapaz de cumplir.

viernes, 20 de junio de 2014

Los limpios ven a Dios

El Papa san Gregorio Magno escribió sobre las “siete hijas de la lujuria”. Con ello quería significar los siete efectos destructivos que la lujuria provoca en nuestra inteligencia y en nuestra voluntad. La primera de estas “hijas” es la ceguera mental, seguida de desconsideración, inconstancia, precipitación, amor desordenado a sí mismo, odio a Dios y amor desordenado al mundo (con odio o desesperación de un mundo futuro). Si somos honestos con nosotros mismos, podremos reconocer algunas de estas “hijas” que están presentes en nuestras vidas. Esta meditación se concentrará en la primera de estas “hijas”: la ceguera mental.

La impureza ciega tanto nuestra mente que no podemos ver lo que es bueno, ni tener gusto por las cosas espirituales. De manera particular, nos ciega al mayor de los bienes, que es nuestro Creador. San Alfonso María de Ligorio escribió: “Cuando un cuervo encuentra un cadáver, lo primero que hace es sacarle los ojos; y la primer herida que la lujuria hace al alma es quitarle la luz de las cosas de Dios”. Con el tiempo, los pecados habituales de la carne nos dejarán ciegos espiritualmente, incapacitando nuestras almas para las cosas del cielo y nos alienarán de nuestro Señor.

Quizá tú has estado experimentando últimamente una “sequedad” espiritual en tu vida interior. ¿Te has preguntado por qué? Puede tener muchas causas, y los pecados de la carne pueden ser una de ellas. Jesús quiso decirlo cuando dijo: “Dichosos los limpios de corazón porque verán a Dios” (Mt 5,8). La impureza no permite contemplar el rostro del Señor. Si tú deseas una vida espiritual más profunda, date cuenta de que no puedes involucrarte en pecados de la carne. Sin limpieza de corazón no puedes esperar “ver a Dios”, es decir, no puedes tener una relación cercana con Él en la tierra y ser feliz con Él eternamente en el Cielo.

jueves, 12 de junio de 2014

Hoteluchos de mala muerte

Lo que piensa, habla y desea una persona se graba en su cerebro como en una cinta, y estas impresiones archivadas y grabadas aparecen para incitar los estímulos cuando llega la ocasión. Las imágenes impuras se van asociando y producen ideas impuras. "Dime qué imágenes observas, miras o recuerdas, y yo te diré qué piensas".

Algunos dicen: "Yo pienso cosas malas, pero no hago cosas malas". Cuidado, porque la acción sigue al pensar como la sombra al cuerpo cuando hace sol. si tenemos un hotel y allí hospedamos toda clase de ladrones y atracadores, aquello se convierte en un hotelucho de mala muerte. Si dejamos llegar a nuestro cerebro malos pensamientos y malas imaginaciones, y los dejamos hospedarse allí, el pobre cerebro se convierte en un sucio albergue lleno de alimañas. Es necesario echar fuera toda imaginación mala, para que nuestro cerebro sea pulcro y no un sepulcro.

Las ideas vienen en cadena. Una idea buena puede traer otra idea buena. Pero una idea mala trae casi siempre otra mala idea. Basta ir tolerando malos pensamientos para que éstos vayan trayendo otros pensamientos malos, y éstos irán aumentando los estímulos hacia los actos impuros. Es casi imposible que una persona pueda vivir sin sentir estímulos sexuales, pero sí es posible disminuirlos, llenando el cerebro de buenos pensamientos, y no aceptando que se allí se hospeden las malas imaginaciones. (Eliécer Salesman).

lunes, 9 de junio de 2014

¿Mis razones para vivir la castidad? Aquí van cinco, y tengo más (testimonio desde Panamá)

He hablado en otras ocasiones sobre la castidad pero el día de hoy, luego de haber leído un artículo sobre la abstinencia sexual en desdelafe.mx me pareció bueno expresarles a título propio y tomando algunas de las ideas del artículo, para mí cuales son esas razones por las que practico la castidad junto a mi novia. Así que tomen nota y ¡Ojo al dato! esta es sólo la primera parte.

Razón#1.
Sabes, cuando no te enfocas en un placer y prácticas la abstinencia sexual se mejora la comunicación. Empiezas a tratar temas más profundos sobre ¿Que queremos en nuestro futuro? ¿Que opinas sobre esto y aquello?. Joven no dejes que el acto físico se vuelva tu medio de comunicación con tu pareja. De buenas a primeras, parece que fuera fácil por que solo te limitas a una intimidad física. Así que de ahora en adelante cuando estés con tu pareja, fuera celular, fuera acto físico y que venga la rondas de preguntas interesantes….el otro día conversaba con mi novia y hablamos de todo un poco y de pronto nos pusimos a pensar en la parábola del buen samaritano. No les niego que me sorprende como Carla ha mejorado en su manera de explicarse. En fin, menos sexo y más comunicación y les aseguro que mejoraran ambos en su relación cuanto más se comuniquen y conversen.

Razón#2
No se si te pasa a ti pero en mi caso. Carla es mi mejor amiga, lo ha sido desde ya 4 años y aún cuando empezamos la relación hace 21 meses pues no ha dejado de serlo. Ser castos nos ha ayudado forjar nuestra amistad. Antes de ser novios somos amigos, siempre le he dicho que es mi mejor amiga y que por eso se ha convertido en una excelente novia, además que por ser mi amiga, me he tomado el tiempo de conocerla saber quién es, conocer sus virtudes y sus defectos. Lo que pasa con frecuencia, y abre los ojos joven, es que nos metemos tan rápido en una relación que en un principio no podemos llegar a ser amigos, entonces empiezas a estar con esa persona solamente por un estado físico pero cuando empiezas a conocerla ¡Zazz! te das cuenta que es un odioso, que es una celosa compulsiva y a este fenómeno le conocemos hoy en día como amigos con derecho. 0 interés por quién eres por persona, primero vale que eres físicamente y ya luego cuando se conocen en profundidad pues viene el desencanto. Entonces, el conversar, el compartir intereses en común ayuda a cultivar una amistad real. ¡No creas que por tener cercanía física estas realmente cerca del otro!

Razón#3
Quizás esta es mi razón favorita. Cuando Carla y yo decidimos pues vivir la castidad le quisimos compartir esta decisión con 4 personas importantes para nosotros. Papa y Mama Polo y Papa y Mama Salas, nuestros padres. Como hombre les soy sincero, es una paz y una alegría inmensa cuando los padres de mi novia saben mis interés con su hija. Saben que la amo y la respeto y que ambos estamos viviendo la castidad. Obvio, en un principio para ninguno de los 4 fue fácil de entender pero allí le vamos. Esto ha creado alrededor de nosotros una ambiente de confianza y de amor. Sentir que tus padres apoyan tu relación y que forman de alguna manera parte de ella es super cool. Esto nos ha ayudado a madurar y a mejorar nuestra relación con nuestros padres.

Razón#4
El placer sexual tiene una característica importante que hay que tomar en cuenta. Siempre se pide más y más. Practicar la castidad te ayudará a combatir el egoísmo de que es lo que más me satisface o que es lo que yo quiero con la práctica de la generosidad. Vaciarte de ti mismo y tus propios intereses.

Razón#5
Esta razón es mucho más personal que todas las demás. Cuando vives la castidad tienes mucho tiempo para hacer muchas cosas y entonces llega el momento en que hay que ponerse creativo. Vivir la castidad nos ayuda a encontrar mas y mejores maneras de demostrar amor. Comienzas a buscar otras cosas por hacer, bolos, helado, cine, estudiar, caminar, correr, escuchar música, debatir, leer, ¡GUERRA DE ALMOHADAS! okei sorry me emocione hahaha. Toca ponerse ingenioso y buscar nuevas formas para pasarla superbien. No ocupamos el tiempo en el acto físico cuando podemos estar haciendo otro mundo de cosas que nos ayudan a fortalecer la relación, a conocer su carácter, hábitos etc. Es como cuando jugué bolos por primera vez con Carla. Le he dado una churria como de 190 a 50…..lo que paso después hahaha fue muy gracioso, jugando bolos me di cuenta que Carla es casi tan competitiva como yo y no le gusta perder y menos si soy yo. Así que, a ponernos creativos y busquemos nuevas formas de pasarla superbien, de divertirse, de compartir y en esto iremos descubriendo a la otra persona.

Espero que este artículo sea de gran ayuda para ti. Dios te bendiga, recuerda ¡Vive tu fe, Vive la castidad! y nos vemos la próxima,

(Artículo publicado en el blog Fe Digital)

martes, 27 de mayo de 2014

Siete mensajes de un gran sabio


El Eclesiástico es uno de los libros más bellos de la Biblia, escrito hace 2,200 años. Son tres mil consejos para adquirir una gran personalidad y santidad. La gente progresa mucho leyéndolo. Tengamos presentes los siguientes consejos:

1. "Los malos deseos pierden a quienes los aceptan, y los convierten en burla de los enemigos del alma" (Ecl 6).
2. "No te dejes llevar por los caprichos de tu corazón porque te destrozarán como un toro feroz" (Ecl 6).
3. "No siembres en surcos de maldad y de impureza, porque de cada pecado puedes cosechar siete amarguras" (Ecl 7).
4. "Si te resistes y no aceptas hacer el mal, ni pensar en el mal, entonces lograrás que el mal no te domine" (Ecl 7).
5. "En todas tus acciones tienes que recordar el fin que te espera al terminar tu vida; si recuerdas el fin que te espera, evitarás muchos pecados" (Ecl 7).
6. "De hoy en adelante no te enredes ni una vez más en pecados, porque ni una sola vez quedarás sin castigo" (Ecl 7).
7. "Cuidado: no te dejes arrastrar ´por los deseos de tu corazón ni por los instintos de tu sensualidad. Son una trampa que te puede llevar a terribles abismos de maldad" (Ecl 5).

martes, 20 de mayo de 2014

La voluntad de Dios para ti

"Porque esta es la voluntad de Dios: vuestra santificación; que os alejéis de la fornicación, que cada uno de vosotros sepa poseer su cuerpo con santidad y honor, y no dominado por la pasión, como hacen los gentiles que no conocen a Dios. Que nadie falte a su hermano ni se aproveche de él en este punto, pues el Señor se vengará de todo esto, como os lo dijimos ya y lo atestiguamos, pues no nos llamó Dios a la impureza, sino a la santidad" (1Tes 4, 3-7).

La voluntad de Dios para sus hijos es que sean santos y se abstengan de la inmoralidad. Es lo que Él quiere para nosotros, y nos ofrece la gracia para realizarlo en nuestras vidas. Ya sea que hayas buscado satisfacerte en la impureza durante algunos días o durante algunas décadas, y sin importar qué tanto te has hundido en el vicio, Nuestro Señor te sigue amando y quiere que seas puro, y puede ayudarte a obtener la santidad en tu vida. ¡Nada es imposible para Dios!

Quizá tú abrigas la esperanza de que estos abusos no sean, en realidad, pecados, y de que puedes así continuar con ellos. Podrás preguntarte: ¿Dónde la Biblia lo condena? Bien, pues el Libro del Sirácide condena los pecados solitarios de impureza: El alma ardiente como fuego encendido, no se apagará hasta consumirse; el hombre impúdico en su cuerpo carnal: no cejará hasta que el fuego le abrase (Eclo 23,16-17). También dice el Catecismo de la Iglesia:

“Tanto el Magisterio de la Iglesia, de acuerdo con una tradición constante, como el sentido moral de los fieles, han afirmado sin ninguna duda que la masturbación es un acto intrínseca y gravemente desordenado’. ‘El uso deliberado de la facultad sexual fuera de las relaciones conyugales normales contradice a su finalidad, sea cual fuere el motivo que lo determine’. Así, el goce sexual es buscado aquí al margen de ‘la relación sexual requerida por el orden moral; aquella relación que realiza el sentido íntegro de la mutua entrega y de la procreación humana en el contexto de un amor verdadero” (no. 2352).

Dios no hizo el acto sexual para nuestra gratificación egoísta, sino para ser utilizado dentro de los límites del matrimonio para dos fines: la procreación de los hijos y la unión del marido y la mujer en una sola carne. El placer que lo acompaña no es, entonces, un fin en sí mismo. El tocar tu cuerpo con impureza y el deleitarte viendo imágenes indecentes es dar un uso distorsionado y egoísta al regalo de la sexualidad que Dios te dio; es hacer del placer un fin en sí mismo, ignorando los verdaderos fines de la función sexual.

Oración: "Dulcísimo Jesús, déjame renunciar a toda impureza; permíteme ser siempre un extraño a los deseos de la carne y a la lujuria de la tierra, que combaten contra el alma; y con tu ayuda, concédeme preservar la castidad sin mancha". (Scott Rosemarie, Clean of Heart, Overcoming Habitual Sins against Purity)

jueves, 8 de mayo de 2014

Tesoro en vasijas de barro

Como sacerdote he conocido muchas personas que han pasado por el confesionario. Muchos de ellos han sido ancianos con más de 80 años. Quien piense que a esas edades no existen dificultades con la castidad está equivocado. Y todos hemos conocido que sacerdotes, gobernantes, políticos y líderes de la comunidad tienen a veces problemas serios de castidad. Mantenerse limpios de corazón no es fácil para nadie, aunque las personas ocupen elevados y sagrados cargos, o aunque pasen los años y las arrugas marquen el rostro. En ninguna edad estamos seguros contra los peligros y las tentaciones... Hay que luchar día a día para conservarse limpios. San Pablo nos recuerda que llevamos un tesoro en vasijas de barro, y que la castidad necesita de cuidadosa protección y defensa.

lunes, 5 de mayo de 2014

Pide la limpieza de corazón

La castidad es un regalo que viene de Dios. Es algo que se importa del Cielo. No nacimos con este regalo, ni lo podemos adquirir mediante esfuerzos ascéticos y de fuerza de voluntad. La limpieza de corazón no es el resultado de hermosas meditaciones. Es simplemente un don del Espíritu de Dios. Por eso hay que pedirla mucho, y no cansarse de pedirla todos los días, puesto que Jesús nos hizo un juramento: "Quien pide, recibe. Todo lo que pidan al Padre en mi nombre, se los concederá". La vida de la Iglesia durante 20 siglos ha demostrado en la vida de millones de personas que, pidiendo a Dios la limpieza de corazón, es decir la castidad, se obtiene realmente.

Entusiasmo por la virtud de la castidad

San Francisco de Sales decía que para que nos arriesguemos a luchar por conseguir una virtud es necesario entusiasmarnos por ella, y pensar seriamente en las inmensas ventajas que esa virtud nos traerá. Si se considera la castidad como una carga, como una obligación, será psicológicamente rechazada. Por eso la castidad hay que mirarla como un regalo maravilloso de Dios. Es algo que contribuye enormemente a que seamos más libres y más nobles. Es como desatar los lazos que nos amarran a lo material, para elevarnos más libremente a lo que es espiritual.

La lucha tiene un lado amable

Si una persona quiere liberarse de un mal comportamiento sexual es necesario que analice el lado amable de esta lucha, y no sólo el lado negativo y de sacrificio que este combate comporta.

Primero: debe luchar por amor a Dios. El esfuerzo por liberarse de conductas sexuales adictivas tiene el supremo fin de tener contento a nuestro Señor, y atraer su simpatía, premios y bendiciones.

Segundo: la liberación es un regalo de Dios. Dios concede esta liberación a las personas preferidas por El.

Tercero: Si una persona se libera de malas conductas sexuales es para elevar el corazón y hacerlo más apto para amar a Dios y al prójimo. Los malos comportamientos sexuales dejan a la persona arrastrándose por tierra.

Cuarto: Si una persona se propone ser casta, tendrá una personalidad más atractiva. Ser puro no es atrofiarse ni disminuirse. Es encauzar las energías hacia fines inmensamente importantes.

Quinto: Jesucristo anuncia que este esfuerzo no es para permanecer en orgullo vano, ni por un perfeccionamiento vanidoso. El fin es conseguir el Reino de los cielos para nosotros y para muchos más. Por este fin maravilloso vale la pena cualquier sacrificio, por más grande que sea.